Probablemente, alguna vez te habrá ocurrido que enciendes el aire acondicionado después de un tiempo sin usarlo y notas menos caudal de aire, algo de olor o la sensación de que tarda más en enfriar. Muchas veces, el origen está en algo sencillo: el filtro está sucio.
Para limpiar el filtro de un aire acondicionado Split, debes apagar el equipo, abrir la tapa frontal de la unidad interior, extraer el filtro con cuidado, retirar el polvo, lavarlo con agua, dejarlo secar por completo y volver a colocarlo siguiendo sus guías.
Es una tarea básica de mantenimiento que puedes hacer en casa si actúas. Eso sí, conviene tener claro que limpiar el filtro no equivale a limpiar todo el aire acondicionado. Si quieres saber más, a continuación, te explicamos cómo hacerlo paso a paso.
¿Dónde está el filtro del aire acondicionado Split?
Para empezar, debes saber que el filtro del aire acondicionado Split es la pieza situada detrás de la tapa frontal de la unidad interior. Su función es retener parte del polvo y las partículas que circulan con el aire, por eso suele ensuciarse con el uso.
En la mayoría de equipos domésticos tipo Split, basta con levantar la tapa frontal para verlo. Normalmente encontrarás uno o dos filtros de malla fina encajados en unas guías. La forma exacta de apertura puede variar ligeramente según el modelo, así que si la tapa no se abre con facilidad, lo más prudente es revisar el manual del fabricante antes de tirar con fuerza.
¿Qué necesitas antes de limpiar el filtro?
Una vez localizado el filtro, toca preparar lo necesario para evitar interrupciones y reducir el riesgo de manipularlo de cualquier manera. Aquí, vamos a necesitar:
- Paño limpio y suave.
- Agua templada o fría.
- Aspiradora a baja potencia o cepillo suave.
- Jabón neutro, solo si hay mucha suciedad.
- Una superficie limpia donde apoyar el filtro.
No conviene usar lejía, desengrasantes fuertes, perfumes, ambientadores ni productos agresivos si el fabricante no los recomienda. El filtro suele ser una pieza ligera y flexible, y un producto inadecuado puede deteriorarlo o dejar residuos.
Además, ten cerca una toalla o paño seco para apoyar el filtro después del lavado, pero recuerda que el secado final debe hacerse al aire.
¿Qué precauciones debes tomar antes de empezar?
Tras la preparación de los materiales, y antes de abrir la tapa, hay tres puntos clave de los que ocuparse: seguridad, delicadeza y secado completo.
Lo primero es apagar el aire acondicionado. Si es posible, desconéctalo de la corriente o asegúrate de que no puede ponerse en marcha mientras lo manipulas. No es necesario desmontar nada complejo, pero sí trabajar con el equipo parado.
Después, evita forzar la tapa frontal. Muchos Split se abren levantando suavemente desde los laterales o desde la parte inferior, pero cada modelo puede tener pequeñas diferencias. Si notas resistencia, no tires más fuerte: revisa el manual.
También debes sacar el filtro sin doblarlo ni retorcerlo. Aunque parezca una pieza simple, puede deformarse si se manipula con brusquedad.
Y, por último, no vuelvas a colocarlo húmedo. Este punto es clave. Un filtro mojado puede favorecer malos olores o humedad en el interior de la unidad.
¿Cómo sacar el filtro del aire acondicionado para limpiarlo?
Llegados a este punto, ya puedes acceder al filtro con cuidado. Abre la tapa frontal del Split levantándola suavemente hasta que quede fija o suficientemente abierta. No todos los modelos tienen el mismo sistema, pero lo habitual es que la tapa suba hacia arriba y deje visible la zona de filtros.
Después, localiza las mallas. Suelen estar colocadas justo detrás de la rejilla frontal. Para sacar el filtro del aire acondicionado para limpiar, sujétalo por las pestañas o por el borde rígido y deslízalo siguiendo sus guías.
En muchos equipos, el filtro sale hacia arriba y después hacia fuera. En otros, puede extraerse directamente hacia el frente. Lo importante es respetar el movimiento natural de la pieza.
Si el filtro no sale con facilidad, no lo fuerces. Comprueba si hay alguna pestaña de sujeción o consulta el manual. Forzarlo puede romper la tapa, doblar el filtro o desencajar alguna guía.
¿Cómo limpiar el filtro del aire acondicionado paso a paso?
Ahora sí, con el filtro fuera, la limpieza debe hacerse de menos a más: primero retirar el polvo y después lavar si hace falta.
En los siguientes párrafos comentamos el paso a paso detalladamente.
Retira el polvo superficial
Antes de mojar el filtro, elimina la suciedad suelta. Puedes sacudirlo suavemente en una zona donde no ensucies demasiado o pasar una aspiradora a baja potencia. Si usas un cepillo, que sea suave y sin presionar en exceso.
Hazlo con calma para no deformar la malla. Si al abrir la tapa ves una capa visible de polvo, este paso es especialmente importante, porque evita que la suciedad se convierta en una pasta al contacto con el agua.
Lava el filtro con agua
Después de retirar el polvo más evidente, puedes lavar el filtro con agua templada o fría. Colócalo bajo el grifo y deja que el agua arrastre la suciedad. Si es posible, aclara desde el lado contrario a donde se ha acumulado el polvo, para ayudar a expulsarlo sin incrustarlo más en la malla.
Si la suciedad está muy adherida, puedes usar una pequeña cantidad de jabón neutro y aclarar muy bien después. No utilices agua muy caliente, productos químicos fuertes ni estropajos duros.
Deja secar el filtro por completo
Una vez limpio, sacude el exceso de agua con suavidad y deja el filtro secar al aire. Lo ideal es colocarlo en una zona ventilada, a la sombra y sobre una superficie limpia. No uses secador, radiadores ni sol directo si puede deformar el material.
Antes de volver a instalarlo, comprueba que está totalmente seco al tacto. No debe quedar humedad en las esquinas, bordes o pliegues de la malla.
¿Cómo volver a colocar el filtro en el Split?
Cuando el filtro ya está seco, toca reinstalarlo. Para ello, introduce el filtro siguiendo las mismas guías por las que salió. Debe deslizarse con facilidad y quedar bien encajado, sin zonas dobladas ni bordes fuera de sitio.
Después, cierra la tapa frontal del Split suavemente. Si no encaja bien, revisa que el filtro esté en su posición correcta antes de presionar.
Cuando todo esté cerrado, enciende el equipo y comprueba que funciona con normalidad. Deberías notar un flujo de aire regular y sin vibraciones extrañas. Si aparece ruido, la tapa no cierra bien o el filtro parece moverse, apaga el equipo y revisa la colocación.
¿Cuándo no basta con limpiar el filtro?
Por último, hay situaciones en las que esta limpieza básica se queda corta. Es decir, conviene contactar con un profesional si el aire acondicionado sigue oliendo mal, enfría poco, hace ruidos extraños, gotea, presenta humedad o se ve suciedad dentro de la unidad interior. También si hace mucho tiempo que no se realiza ningún mantenimiento o si el filtro está roto, deformado o muy deteriorado.
En Ático 07 podemos ayudarte cuando la limpieza doméstica no es suficiente y el equipo necesita una intervención más completa. Si has limpiado el filtro y el problema continúa, lo más prudente es valorar una limpieza profesional antes de seguir usando el aire acondicionado en malas condiciones. Ponte en contacto con nosotros y te damos más información.


